¿Cuál es el papel de la escuela en la construcción de la identidad
vocacional en la adolescencia? ¿Qué papel juega el docente?
vocacional en la adolescencia? ¿Qué papel juega el docente?
El texto está dirigido a todos aquellos que van a pasar por el trance que todos hemos pasado en algún momento: el de elegir la profesión que desarrollaremos en el futuro. En este caso concreto está enfocado a alumnos de secundaria que se ven en la tesitura de continuar sus estudios en la universidad, a través de un módulo, formarse de algún otro modo para ahondar en su preparación o directamente entrar en el mercado laboral sin pasar por ningún tipo de transición. La entrevista trata aspectos críticos como la dicotomía entre lo "adecuado" de cara a conseguir un trabajo o dejarse llevar por lo que uno lleva dentro y siempre ha sentido como realmente suyo, la indecisión del que sabe que su elección cambiará su vida, el lugar y entorno donde se desarrollarán sus estudios, los nuevos rumbos que se pueden llevar a cabo a pesar de haber elegido una carrera previa, las presiones familiares que tienen unos deseos previos para sus hijos...Todo ello se aborda quizá desde un punto de vista excesivamente práctico aunque sincero y recalcando que la información es vital a la hora de elegir. No sobra algo de crudeza cuando estamos hablando de personas que necesitan una ayuda, una lente que les ayude a fijar su vista en un objetivo, objetivo que debe colmar sus expectativas vitales pero también sus bolsillos.
Considero que el papel de la escuela debe ser tremendamente activo en ese proceso de decisión del alumno. El personal docente junto al equipo directivo y los orientadores, psicólogos...del centro deben estar a total disposición del alumno y promover y fomentar la realización de actividades que sitúen al alumno en un contexto laboral o alejado de la escuela. Pensemos que el alumno normalmente cumple su etapa de Primaria y Secundaria en su entorno más próximo; por regla general no necesitará hacer trayectos en vehículo motorizado y al terminar las clases, puede volver a casa. Al comenzar la universidad u otros estudios esta posibilidad se reduce y en algunos casos dejar la casa familiar es una obligación si uno quiere continuar con su formación. Las escuelas que han preparado al alumno en esta dirección les habrán hecho una parte del camino ya que, como se dice en la entrevista, no es sólo la dificulttad de esos estudios sino la adaptación a nuevos compañeros, nuevo lugar...todas esas circunstancias son las que en muchas ocasiones llevan al "fracaso" de tener que encontrar una nueva vocación.
La escuela también puede y debe ayudar al alumno en su tarea de introspección a la hora de elegir un camino determinado. Debe poner al alcance del alumno todas las vías posibles, dotar de una información veraz, real, práctica pero sin estrangular vocaciones y que aclare posibles dudas. Se ha de procurar que el alumno experimente diversos puntos de vista para llegar a la mejor conclusión posibley aquí es donde podríamos incluir al docente. El docente ayuda al alumno a poner orden en ese maremágnum de información, opiniones que el sujeto recibe por parte de su familia, amigos, medios de comunicación...ha compartido muchas horas de aula con el alumno, ha evaluado sus conocimientos y ha intentado ser lo más objetivo posible. Siempre querrá lo mejor para el alumno pero sin entrar en implicaciones personales. Por todo ello pienso que debe jugar un papel fundamental y aunque la decisión última es del alumno, la opinión de los profesores debe ser tenida muy en cuenta por el futuro estudiante.
Por último, no me gustaría cerrar esta reflexión sin incidir en un aspecto que en ocasiones no es tenido en cuenta pero que enlaza con lo dicho por el docente. Se trata de la influencia desintencionada. Todos lo hemos vivido en algún momento: odiamos una asignatura por una mala experiencia con un profesor o su forma de dar clase o por el contrario, nos fijamos en una materia por la influencia positiva que vivimos al lado de un determinado docente. Todo ello debe ser interpretado y asimilado por el alumno pero sin dejarse llevar por esas emociones. Hay que ser justo, con ese profesor y con esa materia y llegar a conclusiones basadas en el estudio de uno mismo pero una buena o mala experiencia, en un momento muy determinado en el que pueden darse unos condicionantes que marquen a profesor o alumno, no puede ser la que oriente nuestro futuro profesional.
Considero que el papel de la escuela debe ser tremendamente activo en ese proceso de decisión del alumno. El personal docente junto al equipo directivo y los orientadores, psicólogos...del centro deben estar a total disposición del alumno y promover y fomentar la realización de actividades que sitúen al alumno en un contexto laboral o alejado de la escuela. Pensemos que el alumno normalmente cumple su etapa de Primaria y Secundaria en su entorno más próximo; por regla general no necesitará hacer trayectos en vehículo motorizado y al terminar las clases, puede volver a casa. Al comenzar la universidad u otros estudios esta posibilidad se reduce y en algunos casos dejar la casa familiar es una obligación si uno quiere continuar con su formación. Las escuelas que han preparado al alumno en esta dirección les habrán hecho una parte del camino ya que, como se dice en la entrevista, no es sólo la dificulttad de esos estudios sino la adaptación a nuevos compañeros, nuevo lugar...todas esas circunstancias son las que en muchas ocasiones llevan al "fracaso" de tener que encontrar una nueva vocación.
La escuela también puede y debe ayudar al alumno en su tarea de introspección a la hora de elegir un camino determinado. Debe poner al alcance del alumno todas las vías posibles, dotar de una información veraz, real, práctica pero sin estrangular vocaciones y que aclare posibles dudas. Se ha de procurar que el alumno experimente diversos puntos de vista para llegar a la mejor conclusión posibley aquí es donde podríamos incluir al docente. El docente ayuda al alumno a poner orden en ese maremágnum de información, opiniones que el sujeto recibe por parte de su familia, amigos, medios de comunicación...ha compartido muchas horas de aula con el alumno, ha evaluado sus conocimientos y ha intentado ser lo más objetivo posible. Siempre querrá lo mejor para el alumno pero sin entrar en implicaciones personales. Por todo ello pienso que debe jugar un papel fundamental y aunque la decisión última es del alumno, la opinión de los profesores debe ser tenida muy en cuenta por el futuro estudiante.
Por último, no me gustaría cerrar esta reflexión sin incidir en un aspecto que en ocasiones no es tenido en cuenta pero que enlaza con lo dicho por el docente. Se trata de la influencia desintencionada. Todos lo hemos vivido en algún momento: odiamos una asignatura por una mala experiencia con un profesor o su forma de dar clase o por el contrario, nos fijamos en una materia por la influencia positiva que vivimos al lado de un determinado docente. Todo ello debe ser interpretado y asimilado por el alumno pero sin dejarse llevar por esas emociones. Hay que ser justo, con ese profesor y con esa materia y llegar a conclusiones basadas en el estudio de uno mismo pero una buena o mala experiencia, en un momento muy determinado en el que pueden darse unos condicionantes que marquen a profesor o alumno, no puede ser la que oriente nuestro futuro profesional.
La identidad vocacional o pensar en ¿cómo quiero que sea mi futuro? es otra de las grandes cuestiones que se les lanza a los adolescentes. No podemos olvidar, como tú bien dices, que hasta entonces han vivido en un entorno "seguro" escolar, donde tenían sus amistades, profesores, materias... y ahora deben decidir sobre como continuar y como adaptarse a ese cambio. Las charlas, entrevistas con el tutor y orientador, jornadas universitarias, la feria de Universidades de Ifema... son algunas de las maneras de transmitirles información y ayudarles aclarar muchas de sus dudas. Es importante de nuevo el conocimiento que el alumno tenga de si mismo de sus capacidades, gustos, intereses, vocación pues ello facilitará este proceso. Buen trabajo.
ResponderEliminarSaludos
SARA